Visión local de la nota: Sistemas que maximizan el potencial de su negocio

Visión local de la nota: Sistemas que maximizan el potencial de su negocio

by July 25, 2008 0 comments

Publicábamos ayer una interesante nota tecnológica gentilmente enviada por Enrique Jones, de Process Technologies, relacionado o los conocidos sistemas ERP (Ver nota completa)

Al respecto y con la interacción que pretendemos siempre de nuestro Diario, Javier Oliva con una experiencia informática de 30 años, nos escribe aportando mayores datos al respecto.
Gracias Javier.

Estimados directores de “DIARIO MARCA”.

He observado con mucho beneplácito, que han publicado temas de mi interés
profesional, tal es el caso de los ERP, por lo cual me animo a hacerles un
pequeño aporte desde mi experiencia de casi 30 años en la informática.
Espero que les sea útil y ante cualquier requerimiento sobre el particular
quedo a vuestra total disposición.
Desde ya muchas gracias por vuestro tiempo.

Saludos cordiales.

Javier L. Oliva
Dpto. Sistemas
Carlos Mainero & Cía. S.A.I.C.F.I.

Un ERP, un “Enlatados” o un “A Medida”, que necesito?
Es común que los paradigmas informáticos cambien con el tiempo, de acuerdo a la fuerza de “mercadeo” que le imponen algunos “astutos” vendedores.
Hoy ya no se habla tanto de “enlatados” o “a medida”, en realidad ya casi ni se habla de ellos, en la actualidad se referencia a los nuevos ERP (Enterprise Resources Planning).
Esta sigla presentada tan enérgicamente por algunos oferentes y que en muchos casos, no saben lo que significa (lo he comprobado personalmente y me reservo por ética el nombre del implicado), titula lo que en antaño conocíamos como un “sistema integral” para empresas, es decir, un sistema que tienda a satisfacer informáticamente, todos los requerimientos de las distintas áreas de cualquier empresa, incluyendo por cierto, la tan ansiada “Información gerencial”.
Pero y los “enlatados” o los “a medida”?
Sigue siendo una clasificación actual, y también valida para los ERP. Los “enlatados” son aquellos aplicativos cuya arquitectura básica, no se pueden modificar y la misma versión es instalada en varias empresas, por lo cual, para provocar un desvío o cambio en la herramienta, se debe consensuar la nueva necesidad entre todos los usuarios vigentes, justificando el recupero de la inversión en la reingeniería y garantizando a su vez, la portabilidad masiva de las nuevas versiones.
Los “a medida” sin embargo, son sistemas que se han diseñado e implementado en una sola instalación, los mismos resisten muchos de los cambios solicitados a posteriori, dependiendo por supuesto del alcance inicial acordado entre el solicitante y el desarrollador.
En la actualidad, los ERP intentan ser un híbrido que contemple ambas situaciones, por lo tanto proponen una programación cerrada (no se pueden tocar los fuentes), pero permiten mediante tablas de parámetros, modificar ciertas conductas de algunas rutinas.

Que necesito en mi empresa?
Un análisis de factibilidad, solamente puede tener un buen resultado si conocemos todos los elementos que intervienen. No solamente basta contar con la erogación inicial, por el valor de una solución informática a adquirir, sino que también es necesario lograr estudiar los costos operativos (tiempos y recursos). Estos últimos son tan importantes que suelen ser el principal detonante de los fracaso de muchos propósitos.
La magnitud de algunos proyectos, hace que se diluyan en el tiempo todo el esfuerzo inicial y muchos de los recursos asignados son reubicados en otras necesidades paralelas fuera del proyecto original, haciendo peligrar con esta actitud, los tiempos de ejecución planificados para cada etapa del mismo. Esto es de crecimiento exponencial y consecutivo, resultando tal desvío del objetivo principal un total fracaso del proyecto, haciendo que este sea interrumpido por su propia ineficiencia.
La tan incorporada frase “Costo vs. Beneficios”, muchas veces excluye a varios de los elementos que debieran intervenir en la mencionada ecuación, ya que se establece como COSTO únicamente al valor monetario del producto a adquirir. Sin embargo, para tener un mayor acercamiento a la realidad, es necesario adherir también los cambios culturales y operativos que significará adaptarse paulatinamente, a la nueva forma de trabajo que exige, por ejemplo, un ERP enlatado, que si bien permiten cierta flexibilidad (customizar) debido a sus innumerables parámetros, incómodos y peligrosos por cierto, nunca alcanzan a reflejar totalmente la política funcional de una empresa, por lo cual, exige cambios de conductas frente a viejas necesidades que nacieron junto con la empresa; algunos cambios de roles; aparición de nuevas capacidades y necesidad de nuevas capacitaciones; nuevos tiempos en la solicitudes de nueva información; poca capacidad de reacción a cambios de rumbos muy marcados; dependencia esclava hacia desarrolladores o diseñadores externos; necesidad de asimilar un nuevo paradigma dentro de la empresa (la misma “vieja” información es presentada hoy con distinto formato). Nunca se aprovecha el 100% del aplicativo adquirido, es decir, debo aceptar que compre cosas que nunca voy a usar.
Muchos ERP imponen usos de intranet, publicitando la magnifica posibilidad del “escritorio remoto”, existiendo por lo tanto un costo de desarrollo y de nueva tecnología que voy a asumir, pero que de ninguna manera me garantiza que lo voy a utilizar, y así, podríamos ir descubriendo muchísimos “indicadores amarillos” que se presentan ante la adquisición de un ERP.

Entonces, cuando debo adquirir un ERP?
Tratemos, luego de haber conocido algunos interrogantes, contestarlos nosotros mismos. Hagámoslo de manera que resulte un buen ejercicio hacia la adquisición de un ERP. Es sumamente importante que dicha contestación a cada interrogante resulte, en principio, de un total convencimiento de la arquitectura funcional que pretendo para mi empresa, hoy y en el futuro, apartando decididamente toda intención utópica imaginaria, con respecto a la excelencia deseada. También es muy útil y lícito, valerse de las experiencias de otras corporaciones similares a la mía, en tanto y en cuanto, los objetivos de ambos negocios sean de similares características.
Como un aporte personal y para no evadir el tenor de la pregunta inicial, puedo indicar que, existen para mí dos situaciones muy marcadas donde recomendaría la adquisición de un ERP. La primera, se trata de empresas pequeñas o muy jóvenes, sin una marcada política administrativa, o que están recién en sus primeros pasos para adquirirla, por lo cual es muy factible redireccionar algunos estándares operativos, sin producir demasiado “ruído” ni contraordenes en los sectores.
La otra situación, un tanto mas problemática, se presenta cuando una empresa de mayor presencia en el mercado, se encuentra con la necesidad de producir un cambio estructural en su funcionamiento, produciendo por consecuencia un cambio tecnológico general, entiéndase por esto, actualizar toda o parte de su plataforma informática, cambiando su base de datos, actualizando su hardware, maximizando los puestos de trabajo, realizando reingeniería de sistemas, es decir, necesita cambiar totalmente el horizonte informático del negocio, y por ende, cambiará o modificará sustancialmente la automatización de la administración de recursos de la empresa. La adquisición de un ERP con sus fuentes, en estos casos, puede allanar el camino hacia la meta final.
Para la selección del ERP adecuado, es necesario utilizar los agentes que en suma posean el total del know how de la empresa (conocimiento), garantizando con la participación de ellos, el máximo análisis de los casos, concluyendo en la adopción de la mayor satisfacción a las necesidades relevadas. Es decir, este evento, que muchas veces es facultado a la responsabilidad de los técnicos informáticos de la empresa solicitante, debe también comprometer en la selección, a los futuros usuarios internos, resultando tal compromiso un aval virtual en la adquisición de una herramienta que satisfaga las necesidades reales de la labor diaria.
En esta última situación, empresas de mayor antigüedad, la implementación de un ERP tiene otros “condimentos” especiales con los hay que operar, como lo son a simple modo de ejemplo, la coexistencia con otros aplicativos, algunos de desarrollos propios; diferencia de criterios profesionales entre el producto adquirido y la visión del personal de sistemas; comparaciones de performance entre lo “nuevo” y lo “viejo”; el “boicot” involuntario del usuario por falta de políticas claras; etc. pero todo esto es material para otra charla.

Javier L. Oliva
Dpto. Sistemas
Carlos Mainero & Cía. S.A.I.C.F.I.

-

No Comments so far

Jump into a conversation

No Comments Yet!

You can be the one to start a conversation.

Your data will be safe!Your e-mail address will not be published. Also other data will not be shared with third person.