Sobre oportunistas y advenedizos.
- Por Gonzalo Pedano -
Funcionarios locales de distinto rango y nivel que hasta hace meses eran fervorosos opositores al gobierno nacional, posan ahora ante las cámaras detrás de una funcionaria de la ANSES que entregó recientemente en nuestra ciudad las libretas de las asignaciones universales por hijo.
Además, con la visita del Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación a nuestra localidad, presenciamos los saludos y las felicitaciones de la actual intendente ante la serie de logros conseguidos por el gobierno de nuestra Presidente, Cristina Fernández de Kírchner, en el acto realizado el pasado viernes, en el salón municipal “Walter de Navazio”. Sumado a ello, y como si fuera poco, la televisión local anunció en los días previos la visita del Ministro por boca de uno de los referentes de la Federación Agraria e integrantes de la mesa de enlace local.
Para nosotros la estrategia es clara: hacer pasar como logros municipales, provinciales y sectoriales los resultados conseguidos por programas nacionales. Ahí están los oportunistas y advenedizos que se acomodan como veletas según sople el viento. Parece que ahora a raíz del repunte en las encuestas de opinión, hasta los más incendiados opositores se dan el permiso de saludar simpáticamente algunos proyectos nacionales y hasta se atreven a posar sonriendo para la foto. Obviamente, se cuenta para esto con la anuencia táctica de funcionarios provinciales y locales de organismos nacionales. El caso de la ANSES es paradigmático al respecto. Brindo por los compañeros a los que el proyecto nacional les otorga la función de implementar sus proyectos y trabajan mano a mano con la oposición. Sucede que son de la oposición. Ahí vemos aparecer el carnaval con sus disfraces y sus máscaras, por no decir que eso más que a un carnaval con máscaras se parece a un circo con sus payasos. Ahí están los advenedizos y oportunistas con sus mascaradas y payasadas.
No sólo nos quedamos en el arte circense y carnavalesco, en la mitología clásica también abundan las metáforas para pensar nuestra realidad política local. Rómulo y Remo se prendían de la teta de la loba para sobrevivir –tendría que decir de la “yegua”, para ajustar aún más la metáfora al caso. La política local tiene tantos matices y giros, personajes y advenedizos, que estamos sumamente tentados en describir y analizar sus prácticas y facetas. Por cierto, nosotros, algunos de los que militamos en el campo de las organizaciones populares, estamos de fiesta. El país crece. La teta de la loba sigue dando leche. Ahora tenemos leyes y conquistas hasta hace 10 años impensadas. Avancemos compañeros, hay que hacer un Bell Ville en el Proyecto Nacional. En el camino iremos deslindando necedades.
Gonzalo Pedano
