Una estrella en el ocaso, Parte I.

*Por Alejandro Groppo.

Como podemos interpretar estas elecciones?
Kirchner dijo una verdad a medias al momento de reconocer su derrota: ‘los oficialismos perdieron’. La verdad entera es que algunos perdieron más que otros. En toda elección legislativa, la sociedad tiende a premiar una gestión de gobierno o a equilibrar el poder. En esta pasó lo segundo, dado el gran descontento social con los productos invisibles de una gestión de Cristina que no tiene más del 23% de aceptación a nivel nacional. El oficialismo que más perdió es el nacional, que pasó de 47% de los votos obtenidos en 2007 a un magro 30% obtenido el domingo.
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Al kirchnerismo se le fugaron más de 2.000.000 de votos propios hacia las huestes de la oposición. Pero hay un dato peor. A nivel nacional la participación fue del 60% cuando en el 2007 había sido 13% superior. Eso indica que el kirchnerismo sumió alrededor de 3.500.000 de argentinos en la desilusión, y eso, en las democracias jóvenes y necesitadas de participación, es difícil de perdonar. Un movimiento que comenzó levantando las banderas de la renovación política, de la transformación y democratización de los partidos, fundamentalmente del PJ, (eso fué precisamente la promisoria y nunca institucionalizada ‘transversalidad’), termina acodado con los barones políticos del ex Duhaldismo y arrinconando a millones de argentinos en la desesperanza y el desencanto. Otra derrotada es Carrió. Su estilo de liderazgo confrontativo, soberbio, moralista de corte pseudo-puritano ha terminado. Carrió fue un producto de la crisis y cabalgó estos años al ritmo de la mediatización de la política. Las democracias modernas necesitan amoldarse a los medios y a la globalización de la imagen pero deben resistirse a que eso sea el único contenido de la vida política hoy. El otro gran perdedor el domingo es Schiaretti, (Unión por Córdona pasó de 580.000 votos a 429.000 en toda la provincia) y tuvo la suerte que K también perdió ya que con un Kirchner envalentonado con una victoria la provincia se hubiera incendiado en pocas semanas.

Estadísticas y Bikinis: ambas ocultan lo mejor….

Así decían Berelson, un sociólogo norteamericano: las estadísticas son como las bikinis, ocultan lo mejor…En los medios en estos días se ha dicho que UPC ganó en Bell Ville y en Unión. Eso es parcialmente verdad y el análisis debería ser mas sereno dado que los resultados electorales nunca deben verse de manera estática sino en evolución, en proyección con la elección anterior. Veamos. En el 2007 UPC sacó en Bell Ville 9100 votos y el domingo bajó a 6700 votos. Hay 2400 personas que huyeron del peronismo local muchos de ellos (no todos, ortros votaron a la lista K) desencantados con una gestión municipal y/o con la gestión de Schiaretti. En el Departamento Unión, UPC perdió casi 12.000 votos (pasó de 31.000 a 19.000) y Juez ganó en 4 localidades. A su vez, el Frente Cívico avanzó de 11.100 votos a 14.600 en el Departamento y la UCR pasó de 14.200 a 16.000 votos. Tanto la UCR como el FC crecieron el Unión, pero el FC fue el que más lo hizo, aumentando casi un 25% su anterior performance electoral ¿Un dato más? Nelson Ipérico quedó afuera de la banca de Diputado Nacional por 5.000 votos. Seguramente si en Bell Ville y en Unión no hubiera habido esta debacle electoral que analicé arriba Ipérico sería hoy Diputado. Deberá pedir las explicaciones a nivel departamental, seguramente. El Kirchnerismo en la provincia sacó 150.000 votos, justo los votos que perdió UPC del 2007 al 2009. Se dice que esos votos se hubieran podido sumar al PJ. Pero esto es sumar peras con manzanas: si hubiera habido un peronismo unido, el Kirchnesrismo le habría colgado su saco de plomo al PJ oficial en la provincia y la derrota hubiera sido mayor. Todos estos datos muestran que la otrora luminosa estrella del PJ oficial parecería estar apagándose. Y sus dirigentes de base y los más encumbrados lo saben.

Alejandro Groppo
Profesor Universitario
Investigador CONICET